Técnicas del masaje erótico
El masaje erótico, consiste en la estimulación de la piel y manipulación de los músculos con el fin de producir bienestar e ir aumentando la excitación erótica. Esta estimulación puede realizarse mediante caricias, besos, etc.
La técnica del masaje erótico requiere calma y buscar el momento apropiado, las prisas son el mayor enemigo. Hay que buscar un momento de tranquilidad en el que nadie nos interrumpa.
Elegir un lugar adecuado y tranquilo, con una temperatura que al desnudarse la pareja no sienta ni frío ni calor.
Podemos tumbar a nuestra pareja cómodamente en una cama, sofá, una alfombra…
Una luz tenue, las velas nos dan ese ambiente sugerente y algunas desprenden suaves aromas de plantas afrodisíacas que también nos ayudarán a crear el ambiente.
Los aceites corporales son de gran ayuda para darnos facilidad a la hora de recorrer el cuerpo con las manos. También podemos estimular el cuerpo con la lengua, boca o utilizar objetos como plumas, telas suaves, frutas y vibradores…
Podemos empezar a acariciar y masajear suavemente los brazos, las manos, los pies, la cara, la cabeza, para poco a poco ir adentrándonos en la espalda, el cuello, los hombros y las piernas. Seguiremos por los muslos, las ingles y los pechos. Dejaremos para lo último la zona de los genitales.
La sensibilidad del cuerpo varía en cada persona, observaremos a nuestra pareja para saber si está disfrutando con este masaje sensual.
El masaje practicado con sensualidad y sensibilidad puede ser realmente una fuente placentera, llena de complicidad y erotismo.

